Tips para fijar el precio de un producto.

   Determinar correctamente el precio de un producto es una clave fundamental en el éxito de cualquier emprendimiento. Si se cobra poco, probablemente no se logrará cubrir los gastos, y si se cobra muy alto, el producto no se venderá.

   La fijación de precios parece una tarea difícil, sobre todo cuando un negocio comienza y si no se tiene la experiencia podría ser complicado, sin embargo los siguientes aspectos ayudarán a simplificar el proceso:

Determinar los costos fijos y variables: es necesario conocer cuánto se necesita invertir para obtener un número determinado de productos. Al hablar de costos fijos se refiere a aquellos que siempre se pagarán, independientemente de la producción, incluye: renta, sueldos, cuentas básicas, luz, teléfono, gastos de oficina, gastos de administración y venta, pago de obligaciones financieras, pago de seguro, entre otros.

   Y los costos variables son aquellos que se pagan para producir el producto, entre ellos: materia prima, insumos, mano de obra, costos de distribución, comisiones por venta, embalaje, envolturas, etiquetas, etc.

Establecer el margen de ganancias: se refiere a lo que se desea obtener de cada venta. Una buena forma de estimar la cifra es determinar un precio por hora de trabajo, y multiplicarlo por el tiempo que tomará realizar el pedido.

   También se puede estimar un porcentaje de utilidad sobre el costo, según las características del mercado. Por otro lado, se puede variar ese número cuando se recibe un encargo más importante, si se estima que esto permitirá cubrir una mayor cantidad de costos.

   Es necesario conocer el valor mínimo que se aceptará por cada pedido. Esto permite negociar con mayor flexibilidad y evaluar si conviene trabajar con una ganancia menor, ya sea para conseguir o mantener un cliente o como estrategia de mercado.

Estudiar el valor de mercado: identificar los productos de la competencia ayudarán a tener una idea aproximada, como parámetro en la fijación de precios, mas no como una regla a seguir.

   La fijación de precios es determinante en el éxito de cualquier negocio, eso no significa necesariamente que se tenga que vender más barato, ya que el negocio puede prosperar diferenciándose por el precio (vender más económico y mayor cantidad) o por la exclusividad (vender más costoso y menor cantidad). La única condición es brindar al cliente un producto con características que considere valiosas.

Ofrecer un valor agregado: el valor de venta de un producto puede variar en función al valor agregado que ofrece, es decir, de las características que tenga que lo hacen atractivos y valiosos a los clientes y que lo diferencian del resto de los productos de la competencia, así como también el envase o presentación que tenga.

Distribuir el producto: los canales de distribución del producto también influyen en su precio. Los productos que se venden personalmente, pueden ser ventas al contado y no acarrean mayores gastos.

   Pero también hay pedidos especiales, personalizados o en cantidad, es posible que estos clientes pretendan realizar pagos a crédito, para lo que se deberá estipular un precio diferente. Además, se debe tomar en cuenta las ventas que se hacen a través de terceros o distribuidores, puede que se tenga que ofrecer un precio inferior para que el recargo del distribuidor, el precio final, no sea demasiado alto.

    Es preciso estar dispuesto a revisar cada determinado tiempo  el precio del producto, no sería bueno descuidarse y encontrarse con la sorpresa que los precios están alejando a los clientes, por eso una vez fijado un precio es necesario revisarlo en cierto tiempo y ajustarlo en caso de ser necesario.

Por Addamar Timaure

Lic. Administración mención Gerencia